Coser y hacer trajes

febrero 16, 2017 Política Sin Comentarios

Tiempo entre costuras, no sé si alta o un poco más abajo. A unos les da por coser, o lo pretenden, es decir, que fulminarán a los opositores, y a otros por hacer trajes a quienes simplemente opinan  diferente. Vamos hoy con los segundos.

Sospecho que el tiempo corre a favor de quien manipula impunemente, aquí, en casa, más de 8 años con la sombra de una investigación judicial persiguiendo al director de FTV, al existir más que indicios de que se había  aprovechado económicamente, y cómo, de su relación con la ex primera edil, Sra. Oña, informe tras informe del Consejo Audiovisual otorgando el título de televisión más sectaria del sur y así hasta decir basta, son la carta de presentación de una televisión que pagamos todos y que siempre se ha entregado al corte y confección, haciendo trajes a todo el que se movía. La tela la pagamos todos, por supuesto.

La herramienta en la que se ha convertido la televisión municipal pasa los límites de la decencia, el abuso del dinero público y el servilismo a los intereses de un partido político, o mejor, de quienes pesebrean a la sombra del mismo.

La miserable estrategia de utilizar a los trabajadores como escudos de sus fechorías, no puede frenar la denuncia más enérgica de las víctimas, los ciudadanos libres y pagadores de impuestos de nuestra ciudad, representados por los diferentes grupos en el Ayuntamiento y por ellos mismos, sobre todo, por ellos mismos.

He defendido siempre a los periodistas que prestan sus servicios en FTV, pero no seamos cínicos, a veces, el palo tiene que aguantar su vela si se entrega en cuerpo y alma a ella. El oficio no puede ser un escudo, quien emita reiteradamente sentencias sin pudor, obligados o no, podría alegar atenuante, pero ya no eximente. El tiempo de lo políticamente correcto también caduca, y no sería justo tampoco que paguen justos por pecadores, no todos son iguales, no es lo mismo lo que hacen unos que lo que se jactan de representar otros.

Lo anterior no exonera ni lo más mínimo a sus máximos responsables, Díaz Rincón, su director, Sra. Mula, que lo nombró a dedo y concedió compatibilidad para prestar servicios desde su empresa privada, compitiendo directamente con la empresa de la que era director, es decir, Fuengirola Televisión SA, y por supuesto, la reina de todas las corruptelas, la Sra. Oña, que se ocupó de llenar los bolsillos de su compañero, el cual, de un modo u otro, le ha pagado y paga.

Entre cosidos a cornadas y trajes a medida, hay quienes esperan las rebajas a ver si aluguna prenda les encaja.

 

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